
Llorar ya no me reconforta.
Ya ni deshidratándome
encontraría consuelo.
Se secó la fuente
de dónde salen mis lágrimas,
de tanto usarla en vano.
Se apagaron las luces
de la calle por la que venías
y no has llegado.
Me duele el amor, la indiferencia, las injustícias... Escribo sobre aquello que me duele, nada más.
4 personas tuvieron algo que decir:
preciosamente triste. el vacío es más vacío con las luces apagadas.
exacto
Sabes, Telma?
La fuente de las lágrimas siempre se regenera.
Jodido pero cierto.
Nunca se vacía para siempre.
Y tampoco sé si sería bueno.
Tristemente precioso.
Lo sé María, de hecho era para convencerme, pero me siguen quedando lágrimas.
Gracias guapa
Publicar un comentario en la entrada